¡¡Adiós desorden, bienvenida armonía!!

Escrito el por Olga Pozo Molina 1 Comentario

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Cuando una persona es organizada y ordenada, su trabajo y su vida suelen ser más positivos. Y es que nuestra casa y nuestro puesto de trabajo son un reflejo de nuestra mente. Gracias al orden, sin llegar a la obsesión, se puede lograr una perspectiva calmada, sabia, positiva y estratégica de la vida.

Sin pretender ser exagerada, el desorden puede reducir la capacidad de conseguir un mejor empleo o de lograr aquellos objetivos que te plantees. Se convierte en algo parecido a un tapón que no te deja avanzar hacia tus metas.

Una mente organizada permite una participación plena en un estilo de vida saludable. A pesar de que a priori para algunas personas puede resultar una tarea complicada, no lo es tanto. La ciencia de la organización del cerebro se puede resumir en seis “reglas de orden”.

La primera de ellas es dominar la exaltación, la preocupación, la ira, la tristeza y la irritabilidad. Todo esto afecta a la región del cerebro que realiza la función ejecutiva, por lo tanto no puedes “pensar bien”. Para controlarlo hay que procurar dormir bien, ejercitarse y hacer ejercicios de concentración.

Segunda regla, hay que saber mantener la concentración e identificar una tarea, y sólo una. El cerebro no está diseñado para enfocarse en más de una cosa a la vez y hay que saber que después de hacer una cosa se puede hacer otra.

También es importante aprender a parar. Evaluar si las acciones que van surgiendo son más importante que la tarea que realizas y si no es así, hay que regresar a la tarea prioritaria.

Acceder a tu memoria de trabajo, que es la memoria de corto plazo, esta te puede ayudar a resolver problemas, a generar nuevas ideas a comprender, y a ver nuevos patrones que te llevan a una perspectiva estratégica. El fácil acceso a ella se consigue gracias al ejercicio, la respiración profunda, la meditación y una buena noche de sueño.

La quinta regla es el cambio de enfoque, la capacidad del cerebro para cambiar totalmente a otra tarea, agilidad o flexibilidad cerebral. A menudo nuestras ideas más creativas surgen de la nada, cuando le damos un descanso al cerebro o estamos concentrados totalmente en otra cosa.

Finalmente y la más importante de las reglas es unir todos los puntos anteriormente expuestos. Si aprendes a dominar la exaltación, a centrar tu atención en una cosa a la vez y manejar las distracciones, tu mente de trabajo está lista para actuar cuando la necesites. Serás ágil, capaz de cambiar con destreza de una tarea a otra.

Así de fácil, descansa, mueve tu cuerpo y cambia tu concentración para invitar a que surjan nuevas ideas, percepciones y conexiones. Con estas sencillas reglas serás más productivo y tendrás más tiempo para realizar otras actividades. Cuando se elimina el desorden y se restaura la armonía parece que todo fluye mejor, las ideas, la comunicación, las palabras, los sentimientos y en general la vida.

Nota: Todo esto me ha venido a la mente por dos cosas: la limpieza y reorganización anual de nuestro almacén y la visita de un primo al cual adoro pero que todavía tiene pendiente la asignatura del orden ;-).

1 comentario

  1. juan

    Yo creo que algunas personas desordenadas también tiene su propio orden, aunque los demás no sepan leerlo. Lo que importa son los resultados.

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